
29 Mar Un 16,8 por ciento de la juventud canaria se encontraba emancipada a finales del primer semestre de 2022
- La tasa de jóvenes emancipados en el Archipiélago es casi un punto mayor que la media estatal (15,9%)
- Canarias fue en el primer semestre de 2022 una de las Comunidades Autónomas en la que más empleo se creó entre la población joven con respecto al año anterior
- Un 43, 6% de los jóvenes estaba en situación de riesgo de pobreza y exclusión social
Un 16,8% de los jóvenes en Canarias había logrado emanciparse a finales del primer semestre del 2022, casi un punto más que la media estatal (15,9%). Esto supone además 2,4 puntos porcentuales más que en el año y en el semestre anterior, si bien las Islas están lejos aún de las cotas superiores al 20% que se habían registrado hasta el 2018.
La mejora en los datos de emancipación residencial se debe principalmente a la creación de empleo, ya que un 37,8% de los jóvenes del Archipiélago se encontraban trabajando en ese periodo, una cifra similar a la que existía antes de la crisis originada por la pandemia sanitaria originada por la Covid-19. Es decir, la población joven ocupada se ha incrementado en 9,72% más que en el mismo semestre del año anterior.
Estos datos del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España (CJE) sobre el primer trimestre de 2022 para Canarias han sido presentados en rueda de prensa este miércoles por la presidenta del Consejo de la Juventud de Canarias, Brenda Rivero. Durante su intervención, ha señalado que si bien “se han mejorado los datos de emancipación en Canarias, no llegan a las cifras de 2019, ni siquiera a la tasa media de emancipación juvenil de la Unión Europea (32,1%)”, algo que han indicado “dista mucho de ser aceptable”.
“Se ha logrado además reducir la temporalidad en las islas”, así como “el subempleo y las jornadas a tiempo parcial”, han apuntado los ponentes.
Sin embargo, ha aumentado la cifra de jóvenes con estudios superiores que ocupan un puesto para el que estaban sobrecualificados, un 50,1%. Es decir, la mitad de las personas jóvenes de Canarias ocupan un puesto de trabajo para el que están sobrecualificadas, un 3,6% más que hace un año.
En este sentido, Canarias sigue siendo una de las Comunidades Autónomas con menos personas jóvenes con estudios superiores completados (24,3%). No obstante, en 2022 fue la Comunidad Autónoma en la que más aumentó el porcentaje de jóvenes con estudios superiores a lo largo del último año, con 11,87% más.
Los y las jóvenes de entre 25 y 29 años, con un 7,61% más, y los hombres jóvenes, con un 3,03% más, fueron los que mayor porcentaje de emancipación han tenido en el primer semestre de 2022 con respecto al anterior, a pesar de que las mujeres jóvenes siguen liderando la emancipación frente a los hombres con 20,2% frente al 13,5%.
La mayoría de personas jóvenes emancipadas coincidió, a la vez, con un descenso en los hogares jóvenes unipersonales (del 26,85% en un solo año), lo que certifica el hecho de que para abondonar el hogar de origen es necesario contar con más de una fuente de ingresos. Al respecto, solamente el 10,9% de los y las jóvenes del Archipiélago vivían solas (cifra que alcanza el 20,1% en España).
Como en el resto de España, más de la mitad de las personas jóvenes emancipadas en Canarias vivía de alquiler (54,8 %). No obstante, entre 2020 y 2021 (última fecha disponible) el alquiler fue perdiendo terreno a favor de las viviendas en régimen de propiedad como modalidad de tenencia entre la población joven canaria. Esto principalmente se debe a que muchas personas jóvenes emancipadas estaban residiendo en viviendas de propiedad por las que no tenían que pagar ningún préstamo hipotecario, en muchas ocasiones gracias a herencias o donaciones (un 18,4% de la población de entre 16 y 29 años, frente al 16,8% de los jóvenes de esta franja de edad que tienen una hipoteca).
En relación al alquiler, hay que tener en cuenta que los jóvenes canarios destinan a ella en torno al 38,2% de todos sus ingresos, algo que “no es muy llevadero”, ya que según el Banco de España y otras instituciones internacionales no se debería destinar al pago de la hipoteca o del alquiler más del 30% del presupuesto.
En comparación tanto con el año como con el semestre anterior, en 2022 se endurecieron enormemente las condiciones de acceso al mercado de la vivienda libre para las personas jóvenes en Canarias, puesto que los precios de vivienda sufrieron incrementos muy superiores a los de la mayoría de Comunidades Autónomas. La renta media de las viviendas en alquiler en las islas se encareció un 11,0% y el precio medio de compra-venta lo hizo un 5,3%.
Entre las dos provincias de Canarias existía un fuerte contraste, tanto en régimen de compraventa como de alquiler, ya que en la provincia de Las Palmas siempre era menos probable que una persona joven pudiera acceder a una vivienda libre que en Santa Cruz de Tenerife. Así, por ejemplo, alquilar una vivienda para una persona joven significaría tener que reservar el 41,5% de su salario en Las Palmas, mientras que en Santa Cruz de Tenerife supondría solamente una reserva del 36,4%. Esta brecha de 5,1 puntos se ampliaba hasta los 8,7 puntos en el caso de la compraventa
En el primer semestre del 2022 el 43,6% de los y las jóvenes del Archipiélago estaban en situación de riesgo de pobreza y exclusión social en 2021 (según datos del indicador Arope), una cifra muy superior a la del conjunto del Estado (33,5%). De ellos, el 52,2% eran hombres y el 35,1% mujeres. Además, el alcance de la pobreza entre la población joven canaria fue muy superior a la media estatal debido a la especial vulnerabilidad de la población joven en paro, un 71,1% era pobre.
Según los registros de empadronamiento, la mayoría de la población joven nacida en Canarias seguía residiendo en el Archipiélago. Al respecto, Canarias fue ese año la Comunidad Autónoma con menos residentes fuera de las islas. De los empadronados en Canarias, el 70,1% de los jóvenes se encontraban empadronados en el primer semestre de 2022 en la misma provincia de su nacimiento, y el resto se dividía entre la población nacida en el extranjero (22,5%) y residentes en otras provincias (7,4%).
Históricamente, Canarias había sido una comunidad que recibía muchas más personas jóvenes del extranjero de las que emigraban a otros países. Sin embargo, desde 2020 el saldo migratorio con el exterior entre la población de 15 a 29 años se asemejaba cada vez más al del conjunto estatal. En 2021 equivalía a 11,7 personas por cada mil habitantes (11,8 en España). De las emigraciones de personas de entre 15 y 29 años, el 28,5% correspondía a personas de nacionalidad española (20,6% en España). De las inmigraciones, por el contrario, el 15,4% las protagonizaron personas españolas (el 10,5% en España). En cualquier caso, el saldo migratorio siempre era positivo, fuese cual fuese la nacionalidad. No obstante, en 2020 y 2021 el saldo migratorio interautonómico entre la población joven de Canarias se contrajo sustancialmente, como ocurrió en prácticamente en todas las comunidades autónomas. En 2021 ascendía a 4,6 personas jóvenes por cada 1.000 residentes, cuando en 2018 o 2019 había rozado cotas cercanas a las 30 personas por 1.000 habitantes. De todas maneras, junto con Illes Balears, Canarias continuaba ostentando el mayor saldo migratorio interautonómico de España.
Por último, la presidenta del Consejo de la Juventud de Canarias, Brenda Rivero, demandó también que todo lo mencionado anteriormente “nos deja de nuevo un panorama incierto para la juventud canaria en nuestro futuro más próximo. Los datos que presentamos hoy son un resumen de esas cuestiones que nos separan de nuestros modelos de vidas libres”.
“Las y los jóvenes de Canarias no podemos seguir liderando las estadísticas en empleos precarios, dependencia de nuestros padres y madres, sobrecualificación, etcétera”, ha añadido.
Actualmente, “nos encontramos en un panorama mejorado en cuanto a políticas de juventud pero sin ser una prioridad para los diferentes gobiernos”, y “no podemos olvidar que hablamos de un sector de la población que ha visto relegado sus modelos de vida, sufriendo una crisis tras otra”.
Por eso, estos datos deben servir de guía para conocer las carencias y necesidades de la juventud canaria.
“Hay que hacer de una vez por todas políticas realistas por y para los jóvenes, alejándonos de la teorización o reflexión de que debería ser la vida de un o una joven, porque nuestra vida es ya”, ha reflexionado Rivero.
Y ha añadido que “no sólo hablamos de que una mejora del paro juvenil, arreglaría nuestro panorama. Las políticas de juventud deben ser transversales y conquistar todos los espacios de las administraciones públicas”.
“Medidas como el bono de alquiler joven, el sistema de becas, el aumento del salario mínimo interprofesional es hablar de nosotras y nosotros pero precisamos más, convertir a la juventud en una prioridad para los gobiernos”.
“Somos ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho. Los Consejos de la Juventud hacemos aportaciones significativas en materia joven y somos, en muchas ocasiones, representantes de toda esa juventud asociada que busca una solución a diversas problemáticas. Queremos y sabemos participar, permítanos pasar a la acción”. Por ello, “es determinante revertir estos números, demostrando que la juventud es una prioridad en políticas públicas”, ha concluido la presidenta del Consejo de la Juventud de Canarias.
El informe completo está disponible en este enlace.